Mujeres bailando

EXPERIENCIAS COMPARTIDAS

La voz y las experiencias de mujeres que han dado el paso al cambio, usando nuestras toallas femeninas ecológicas. Sus compartires nos inspiran y nos damos cuenta que Lunas sólo es un canal para promover cambios llenos de sentido.

!Esperamos que sus voces te inspiren tanto como a nosotras!

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Las Lunas fueron para mí la puerta hacia un camino hermoso de conectar con mi ciclo, con mi cuerpo y mi feminidad.

Isa Álvarez

¡Las Lunas mejoraron increíblemente mi ciclo y me abrieron la puerta a muchos conocimientos!

Camila Franco

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Después de haber pasado años con las toallas higiénicas industriales, pasé a la copa, que me hizo feliz, pero luego descubrí las Lunas y es la comodidad más grande, no hay olores, te sientes fresca y no se irrita la piel (como con las industriales). Las recomiendo con todo mi ser. Gracias Lunas!!!

Sofia Gonzalez

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“ Hice una buena inversión para mi cuerpo y mi economía ”

Amo este cambio, ha sido para mí un giro de 180°.

Hace 4 años empecé a usar mis lunitas, hice una buena inversión para mi cuerpo y mi economía, me re encontré con mi menstruación y la magia de mi sangre, los cólicos desaparecieron y el flujo y los días de sangrado disminuyeron, de 7 días a 5 días.

Cuando uso mis lunas inclusive a veces me olvido que estoy menstruando, porque el material con el que están hechas no irrita mi piel, no me escalda y no huele mal.

Además, el agüita sangre del enjuague de mis lunitas la entrego a mis plantitas que la reciben agradecidas.

No entrego mi dinero a las grandes Industrias que contaminan este planeta y yo estoy más consciente de eso, tampoco contamino con esos materiales químicos y derivados del petróleo que son hechas las toallas del Gran mercado, ahora no puedo creer que yo permití el contacto de mi parte más sagrada con esos compuestos!!!

 

Gracias Lunas y feliz cumpleaños!!

Karina Betancourt

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“Te das cuenta que la sangre no huele feo, no es nada asqueroso lavarlas, más bien es un acto de amor propio”

 

A los casi 11 años me llegó mi primera menstruación, era de las niñas “adelantaditas” de la escuela, tuve buena información previa, por eso no me asusté y mi mamá fue un buen apoyo, en esa época usé toallas desechables. En ese tiempo mi abuelita me contaba que antes usaban tela como una toalla, me parecía prehistórico escuchar eso, y solo pensaba en que se mancharían terriblemente. A pesar de haber tenido información, las demás niñas y luego adolescentes, mencionaban a la menstruación como algo asqueroso, si te manchabas era lo peor.

 

Vi un reportaje sobre la contaminación que provocaban las toallas que me impactó y la opción de usar toallas de tela, tenía unos 13 años cuando lo vi, pero no supe dónde comprar. A los 15 una compañera del colegio hablo sobre la contaminación de las toallas desechable, y hablo sobre la alternativa de las toallas de tela, ese día insistí a mi madre para que me compre y me compró solo una para probar.

 

La usé, estaba emocionada, aunque sabía que una no era suficiente, pero no me compraron más. Pasó el tiempo usé tampones por algunos años. Y hace dos años y medio, me compré mis lunas, me enamoré, son muy suaves, cómodas, no me irrita, es hermoso lavarlas pues te haces cargo de algo tuyo. Te das cuenta que la sangre no huele feo, no es nada asqueroso lavarlas, más bien es un acto de amor propio, se siente hermoso saber que mi ciclo no genera basura, uso la sangre que sale de las toallas en las plantas. Y con jabón biodegradable las lavo.

Isabel Romo

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Ver mi menstruación de otro modo, fue la puerta para empezar a amarme a mi misma  y mis lunas se han convertido en mis compañeras de vida, tanto que después de casi 6 años aún no me animo a cambiarlas....gracias grandes mujeres por hacer una trabajo de amor en el mundo…

Celeste Rajoy

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“Desde que empecé a usar Lunas he tenido menos cólicos menstruales y me he reconectado con mi sangre”

Hace un año empecé empecé a usar Lunas. Estuve unos meses intentándolo con la copa menstrual, pero me hacía sentir inflada. Me alegró mucho saber que había otra alternativa que me permitiría cuidar de mi cuerpo y a la vez, ayudar al medio ambiente.

Desde que empecé a usar Lunas he tenido menos cólicos menstruales y me he reconectado con mi sangre. Menstruar se ha convertido en una experiencia de autocuidado que me permite hacer un alto a la velocidad de los días. Dedicar un tiempo a remojar las toallas y usar esa agua llena de nutrientes para regar mi jardín. Dedicar un tiempo a lavar y secar las toallas, es reconectarme con mi cuerpo.

 

Mi madre me cuenta que cuando ella era adolescente también utilizaba toallas de tela, así que vivir la menstruación con Lunas es un retorno necesario en estos tiempos en los que lo desechable se ha convertido en la norma.

Ana Crespo

¡El paso!

“Cambiar, dejar tu zona de confort, incomodarte como dicen, pues ese fue el inicio”.

Me incomodaba mucho desde mi primera luna a los 12 años, tener algo plástico entre las piernas, me sentía castigada. Pensaba ¿debe haber algo más? Algo que no me irrite ... Llegó la novedad del tampón y fue horrible, ya con los años y con las personas correctas, hablar de mi luna dejó de ser incómodo y pasó a ser algo hermoso entonces parte de esto fue saber que mi sangre no es un desecho, sucio que hay que esconder y botar en el baño y pasó a ser un momento de pausa, introspección, amar mi sangre, lavarla con aguita, devolverla a la Tierra."

Verónica Merino

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"Me siento fresca mami, no se me pegan a la piel como las plásticas y huele muy bien mi sangre"

Hola bonitas, ya son varios años que uso mis Lunitas, tantos que ya perdí la cuenta.

Desde el inicio fue un cambio ""wow"" para mi, no tenía idea de que mi sangre podía oler tan dulce, con las toallas plásticas olía horrible y a veces tenía que cambiarme de toalla en menos de 2 horas por la incomodidad, el calor y el sudor.

Mis días de luna se redujeron de 7/8 días de sangrado a 4 y hasta mis ciclos se regularon, sé con exactitud la llegada de mi período.

Dejé de contaminar, pues usaba toallas desechables como loca.

 

Lo más hermoso: mi hija mayor (hoy en día de 18 añitos) usa Lunas desde el principio, desde los 12.  Cuando llegó su menarquia, le hice probar todo tipo de marca de toallas plásticas: con alas, sin alas, que de algodón, que tipo tela, con gel, con perfume, con... con... con... y Lunas por supuesto, pues no quería ""obligarla"" a usar toallas ecológicas como yo, quería que sea su elección y no la mía, y ¿qué creen?... Eligió LUNAS, en sus propias palabras ""me siento fresca mami, no se me pegan a la piel como las plásticas y huele muy bien mi sangre"".  Las dos estamos felices usando Lunas y ya les contaré que decide usar mi segunda hija.

Gracias Lunitas por dejarme contar mi historia, amo mi Luna y mis Lunas, les abrazo! 

Karla Baldeón