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¿Tu menstruación está impregnada de plástico?


El plástico impregna la vida moderna, y la menstruación no es la excepción. Desde mediados del siglo XX, muchos tampones protectores menstruales han contenido entre un poco y un montón de plástico en su diseño básico; en ocasiones, por razones que “mejoran” el diseño, pero, a menudo, por razones un poco menos fundamentales.


Es difícil tener una idea de cuánta basura plástica proviene de los productos menstruales, por un lado, porque están etiquetados como basura médica y no necesitan registrarse y, por el otro, porque ha habido muy poca investigación respecto de la magnitud del problema. Sin embargo, los cálculos aproximados del posible resultado son ¡alarmantes!


El uso indiscriminado de plástico se arraigó en nuestra vida menstrual tanto en el diseño “aséptico” como en una serie de creencias mezcladas en una red de cultura, vergüenza, ciencia, y más


Todos los productos menstruales industriales más comunes están hechos de una auténtica variedad de plásticos. Los tampones vienen envueltos en plástico, revestidos con aplicadores plásticos, con cuerdas plásticas en un extremo, y muchos incluyen una fina capa de plástico en la parte absorbente. Los protectores generalmente incorporan aún más plástico, desde la base impermeable y los materiales sintéticos que absorben el fluido hasta el paquete.


Eso significa: envoltorios plásticos ¡para todo! En 2013, los proyectos de empaquetado discreto llegaron a su cumbre cuando Kotex introdujo un tampón con “envoltorio más suave y silencioso para ayudar a mantenerlo en secreto,” diseñado para abrirse sin hacer ruido. ¿Y el desecho? Hay plásticos para ayudar en esa parte del proceso. En algunos baños públicos, las paredes cuentan con pequeños paquetes de bolsas plásticas perfumadas, listas para encerrar y disfrazar los productos sanitarios usados en su corto camino desde el compartimiento del baño hacia el cesto de basura.


Y es que todavía seguimos vendiendo vergüenza con los productos menstruales...


Como señala una de nuestra autoras favoritas:  Elizabeth Arveda Kissling, experta en estudios de género de la Universidad Eastern Washington y autora de Capitalizing on the Curse: The Business of Menstruation (Sacando provecho de la maldición: el negocio de la menstruación).

Ella cree que el cambio vendrá cuando las conversaciones cambien. ¡En Lunas también creemos en eso!


¡Vamos por un cambio sin temores!

Se activista del cambio, comparte con otras mujeres esta información.


*Este documento es un abstract de un artículo publicado por la National Geographic Society (septiembre 2019) "Cómo tampones, toallitas y protectores se volvieron tan poco sustentables"

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